Bienvenido
¡Hola! Bienvenido a una lección sobre tu increíble cerebro.
¿Sabías que tu cerebro se vuelve más fuerte cuando practicas? ¡Es un poco como un músculo!
Cuando haces algo una y otra vez, tu cerebro crece. Cerrar un abrigo con cremallera. Apilar bloques. Decir una rima. ¡Cuanto más lo intentes, mejor lo harás!
Aprenderemos cómo la práctica te ayuda a crecer.
¿Qué practicaste?
La práctica te hace crecer
Piensa en algo que no podías hacer antes. Luego lo intentaste, una y otra vez, ¡y mejoraste!
Está bien equivocarse
¡Ups! 🙂
A veces, cuando lo intentamos, cometemos un error. Los bloques caen. La cremallera se atasca. ¡Eso está bien!
Los errores no son malos. ¡Los errores te ayudan a aprender! Cuando algo sale mal, tu cerebro descubre cómo hacerlo mejor la próxima vez.
Incluso los adultos cometen errores. Todos lo hacen. Lo importante es que sigas intentándolo.
Cuando es complicado
Lo difícil está bien 💪
Algunas cosas son difíciles. Al principio se sienten complicadas. Abrocharse un abrigo por ti mismo es difícil. Decir un verso completo es difícil.
Cuando algo se siente difícil y sigues intentándolo de todos modos, ¡tu cerebro crece el MÁS! Las cosas difíciles te hacen fuerte.
Está bien si toma muchos intentos. Despacio y una y otra vez. ¡Puedes hacer cosas difíciles!
Inténtalo tú mismo
Tu turno de crecer 🌟
A veces, un adulto, un niño grande o una máquina ayudante puede hacer algo POR ti. ¡Eso es agradable y rápido!
Pero aquí hay un secreto: cuando alguien lo hace por ti, TU cerebro no crece. Cuando TÚ lo intentas por ti mismo, ¡te haces más fuerte!
Así que, incluso cuando es lento, es bueno intentarlo tú mismo primero. Abrocha tu propio abrigo. Apila tus propios bloques. Di tu propio rima. ¡Así es como creces!