Bienvenida
Los primeros auxilios no consisten en ser médico. Se trata de mantener la calma, hacer lo correcto en pequeño, y conseguir que un adulto intervenga rápido.
Las cinco habilidades de esta lección cubren la gran mayoría de las lesiones que presenciarás como niño: una rodilla raspada, un pequeño corte, una quemadura leve, una picadura de abeja, una caída.
No necesitarás ninguna de estas habilidades el 99 % del tiempo. En el otro 1 % pueden salvar a un amigo.
Empecemos.
Calentamiento
¡Empecemos!
Casi todo el mundo ha tenido que lidiar con una lesión pequeña, ya sea en sí mismo o en alguien que conoce.
La Primera Regla del Rescate
Detente. Mira a tu alrededor. Luego acércate.
Las películas muestran a los rescatadores corriendo directamente hacia la víctima. Los rescatadores reales se detienen primero.
Si te conviertes en un segundo paciente, nadie queda para ayudar a nadie. El primer movimiento siempre es revisar la escena.
Hazte estas tres preguntas antes de tocar a alguien:
1. ¿Qué los lastimó?
2. ¿Sigue activo? (un cable caído, tráfico, un perro agresivo, escombros cayendo, agua profunda)
3. ¿Me lastimará también a mí?
Si el peligro sigue activo, NO te acerques. Busca a un adulto y pide ayuda en su lugar.
Antes de tocar
Al doblar la esquina ves a alguien tirado en el suelo.
Las Tres Grandes Banderas Rojas
Llama Inmediatamente Por:
Algunas situaciones necesitan ayuda profesional ahora mismo. Llama al 9-1-1 (o a tu número de emergencia local) por cualquiera de estos:
- No respira, o respira de forma extraña
- Sin respuesta cuando los llamas
- Sangrado abundante que no se detiene con presión directa
- Posible fractura de cuello o espalda (no los muevas)
- Lesión en la cabeza con confusión o vómitos
- Signos de derrame cerebral (caída repentina de la cara, habla arrastrada, debilidad en un lado)
- Reacción alérgica grave (hinchazón de la garganta, dificultad para respirar, ronchas en todo el cuerpo)
Ayuda memoria: Respiración, Sangrado, Respuesta — los tres grandes. Cualquiera de estos = llama primero, ayuda después.
¿Raspadura menor? No es una llamada al 9-1-1. Avísale a un padre o adulto de confianza en su lugar.
Cuándo hacer la llamada
Estás con amigos. Sucede algo. Debes decidir rápido: manejarlo, o llamar al 9-1-1.
Detén la hemorragia, enfría las quemaduras
Para un corte: presión directa
La mayoría de las hemorragias se detienen con el tratamiento más simple de la medicina: presión directa.
1. Ponte guantes limpios o usa una barrera si tienes una
2. Coloca una gasa o tela limpia directamente sobre la herida
3. Presiona firme y constantemente durante 10 minutos completos. NO levantes la vista.
4. Si la sangre empapa la gasa, añade más encima — nunca retires lo que ya está ahí. Retirarla arrastra el coágulo.
Para una quemadura leve: agua corriente fría
Agua corriente fría durante 10-20 minutos. No fría, no hielo. Solo agua del grifo fría.
Nunca pongas hielo, mantequilla, aceite ni pasta dental sobre una quemadura. El hielo daña el tejido. La mantequilla y el aceite atrapan el calor. La pasta dental favorece la infección.
Después de enfriar, cúbrela sin apretar con gasa estéril. Si la quemadura es más grande que una moneda de veinticinco centavos o muestra ampollas, pide a un adulto que la revise.
Tratamiento de una quemadura
Tu amigo toca una sartén caliente. Tiene una pequeña quemadura roja en la palma de la mano.
Los Primeros Auxilios No Terminan con la Venda
Qué Sucede Después
Los primeros diez minutos después de una lesión son cuando las cosas pueden empeorar en silencio: sangrado oculto, shock, mareos de aparición tardía.
Quédate con la persona. Obsérvala. Háblale. Manténla tranquila.
Mantenla abrigada. Cúbrela con una chaqueta o manta. El shock hace bajar la temperatura corporal.
Observa los cambios. ¿La piel se pone pálida o sudorosa? ¿El habla se vuelve confusa? ¿Sangra a través de la venda? Es hora de escalar.
Involucra a un adulto. Incluso en lesiones pequeñas, un adulto de confianza debe saber qué pasó para poder vigilar posibles problemas después.
Tu trabajo como primer ayudante no es solo la venda. Es estar presente hasta que un adulto tome el control.
Después de que deje de sangrar
Tu amigo se cortó la mano. Aplicaste presión. El sangrado ha parado y el vendaje está puesto.
Kit de Primeros Auxilios para Caminata de un Día
Un Kit, Una Mochila
Saber qué hacer es la mitad de la batalla. Tener los suministros adecuados es la otra mitad.
Piensa en un pequeño kit de primeros auxilios que puedas llevar en cualquier mochila.